
Tonado, cual la música callada que me calla
y me apacienta estando tanto cuán desierto
Marchando encumbrado el asombro como el destierro
se presentan las descargas y los despojos.
Yo me aíslo, me sulfuro, campanario intrépido de las distancias
me sostengo de tus lienzos como colgado de un hemisferio.
Tonado, cual la música incandescente de tus revuelos y visitas
me traspasas acaudalado me sostengo de tus lienzos como cabalgando entre bemoles
con llegada aplaudida y esperada me pareces deslumbrante elocuente
tan bienvenido
tan bienvenido.
Poema publicado en la antología "Penumbra y Amanecer" del Centro de Estudios Poéticos de Madrid. España.
Escultura de Salvador Dalí.
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